martes, 27 de julio de 2010

Maldito Karma

"El día de mi muerte no tuvo ninguna gracia. Y no sólo porque me muriera. Para ser exactos, eso ocupó como mucho el puesto número seis de los peores momentos del día."
No, no lo he escrito yo pero me hubiera gustado.
Maldito Karma, de David Safier, editorial Seix Barral, es el libro que acabo de leer.
Una muerte accidental y ridícula: un lavabo de una estación espacial acaba de manera fulminante con la vida de la protagonista y aquí empieza un peregrinar por distintas reencarnaciones hasta poder influir en su antigua vida. Le puede pasar a cualquiera. Imagino que cuando uno se muere llega a una especie de sala de espera celestial y ahí guarda su turno a que un funcionario con aureola le de cita para ver qué va a pasar con uno. Así en la tierra como en el cielo. Yo, que soy cristiana, barajo tres posibilidades: cielo, purgatorio o visita guiada al centro de la tierra. Como no me termino de definir entre buena del todo o rematadamente mala, la escasez de la oferta se define por si sola. Me imagino la sala de espera entretenidísima con las llegadas...."¿Y a ti, qué te ha pasado?" Y la cara de pasmo de los que estén allí cuando uno suelta "a mí me cayó un lavabo de una estación espacial cuando salí a la azotea a fumarme un piti, ¿y a ti?". Seguro que hace corrillo de ánimas. Fijo que está en el top ten del ránking. Y como en la vida es así, pasas automáticamente a ser conocida como "la del lavabo sideral".

Al leerlo me acordé de Bea, una compañera de la primera fila del clase (siempre fui carnaza de primera fila). Yo era nueva, y cuando me contó que en su casa creían en la reencarnación me quedé patidifusa. No era para menos teniendo en cuenta que el colegio era del opus dei. Su madre era Mata Hari, su hermana Nefertiti, y ella Marie-Curie. Cómo sería la convivencia en esa casa es una pregunta que me sigue rondando. Lo de Bea y la Curie era otra incógnita. Todo el curso preguntándome que hacía un premio Nobel en Letras Mixtas. Curioso. Guarde la compostura hasta que se me ocurrió preguntar por el padre. Era el perro. No pude aguantar la risa. ¿Te imaginas abroncando a tu padre porque se ha comido tus zapatillas?

1 comentario:

  1. El libro es la pera!! estoy en momento reencarnación en lombriz por acumulación de mal karma... si esque no se puede ser malo en este mundo...

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